Este tratado se basa en un ejemplo muy sencillo.......Una semana de muchisiiiiiiiiima carga de trabajo, ese estrés acumulado a final de mes (de ahí viene un pajote, si no hubiéramos ido a un “moñetapay”), vas justo a ese bareto del cual sabes que a la hora que es, está esa camarera que desde que la vistes por primera vez no haces más que pensar en ella y te estas volviendo loco. La vez allí, moviéndose con esa dulzura que desborda y te desborda, la ves con esas botas a la rodilla, una minifalda de vértigo y esos ojos verdes que de vez en cuando te miran…………….dos miradas más y empiezas a pensar en la moñeta de esa morena espectacular (hay que aclarar que existen tres clases de moñetas, la moñeta de pelos alborotados la cual es la que predomina en la mayoria de las mujeres, la moñeta espigada es aquella en la cual le crecen los bellos en dos direcciones perfectamente definidas “forma de espiga” y la moñeta lisa que es aquella que no tiene ni un solo bello).
La de la camarera es una moñeta lisa, piensas en las 40 formas en las que te cogerías a esa morena en la barra del bar, empiezas a sudar y a ponerte nervioso, las manos a temblar, estas deseando de poderle echar un buen polvo a esa tía.
En ese instante entra un chulangano de pacotilla, de esos que son tremendamente “farrulleros” y le dice al oído a la camarera…………………por que no te marcas un bailecito, empiezan a bailar y de repente el tío ataca y le come la boca delante de ti.
Así que te levantas despacio, camino del baño, mirando de reojo como ese tío le mete mano a tu camarera preferida, vas memorizando todos sus movimientos y ……………………..entras en el baño, te miras al espejo y dices……………….esta paja va a ser dedicada a ti!!!! Empiezas a quitarte la correa, te vas desabrochando poco a poco los botones del pantalón y lo bajas a la altura de los muslos, para evitar que se ensucie en el suelo del WC, cualquiera sabe que clase de personas entra allí !!!!
Una vez que te has bajado el pantalón, coges la correa y la hebilla te la guardas en el bolsillo, más que todo para evitar los ruidos al chocar la hebilla con la repisa del lavabo, y de paso el poder evitar un posible impacto de dicho metal con tu miembro viril.
Te miras de nuevo al espejo, colocado así medio en cuchillas, con los talones de los pies en alto, lo ideal en estos casos es poder quitarte también los calcetines para que de esta forma podamos llegar a un orgasmo infinitamente mejor, pero la situación en la que estamos no es plan de ponerse descalzo, te ves en el espejo con los músculos en tensión y dedicándole semejante paja a esa tía. Empiezas a darte unos meneos de miedo, hasta que justo antes de terminar hay una contrariedad de ideas, la primera estas deseando de terminar, la segunda…. donde coño lo echas, es una cosa que estando media hora en el baño aún no habías pensado, así que pasa lo que pasa…….te pones nervioso con ese aparato entre las manos y mirando de un lado a otro para ver donde lo vas a echar, menos mal que de algo me han servido las oposiciones de bombero, así que coges ese troncho y empiezas a salpicar todo lo que hay a tu alrededor…………paredes, lavabo, suelo, espejo, etc…..Una vez más, se aplica la ley de Murphi, si algo puede salir mal, seguro que puede ser peor y ahí es adonde voy……………todo aquello manchado y cuando vas a echar mano del papel higiénico, no hay!!!!!!!!!!!!. Así que coges tu sexo, te das tres o cuatro meneos, te limpias lo sobrante con el calzoncillo, sales del baño con una cara de felicidad miras a la camarera fijamente a los ojos y le dices…………………….ESTA VA POR TI!!!!!!!!!!!.